lunes, 21 de octubre de 2013

El arte de ser madre
Hijo: Que inmenso privilegio,
De ser tu mamá me has dado
Como el regalo más valioso y preciado.

Tus lágrimas,
Me conmueven y me duelen,
Tus alegrías,
Llenan de luz y sentido mis días.

Aunque te canses de escucharme,
Jamás dejare de hablarte y aconsejarte,
Si con ello evito,
que puedas lastimarte.

Este amor por ti nunca se agota,
Porque de mi corazón brota,
No se compra, ni se vende,
Ni se financia en cuotas.

Te veo crecer y me sorprendo,
Con cuanta emoción recuerdo,
El hermoso momento de tu nacimiento,
Cuando viniste a mi encuentro.

Muchas veces me haces enojar,
Pero cuando con ternura me dices “mamá”,
Mi enojo muy pronto se va,
Y como el sol la alegría vuelve a asomar.

El titulo de “mamá”,
No se obtiene en ninguna universidad,
Tiempo, paciencia, dedicación y esfuerzo,
Día a día hay que practicar,
Y el tiempo confirmará,
Si la carrera aprobada está.

Ser mamá, implica una larga jornada,
No se interrumpe los sábados, domingos ni feriados.
No hay sueldo ni aguinaldo estipulado,
Pero nuestro trabajo estará más que compensado,
Cuando buenos hombres y mujeres hayamos formado.

Gracias hijo,
estoy feliz y orgullosa de ser tu mamá. Liliana Dekleva

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